Calcio en frutos secos: alternativa a los lácteos

Calcio en frutos secos: alternativa a los lácteos

Cuando alguien deja de tomar lácteos, ya sea por intolerancia a la lactosa, alergia a la proteína de la leche o una decisión vegana, la primera pregunta que suele hacerse es de dónde va a sacar el calcio. En nutnut creemos que los frutos secos son parte de la respuesta, aunque no toda: las almendras destacan con claridad sobre el resto, pero conviene entender bien qué papel pueden jugar realmente dentro de tu dieta.


Ya hemos hablado de otros minerales presentes en los frutos secos, como el magnesio o el hierro, y el calcio merece un tratamiento aparte porque es, probablemente, el nutriente que más dudas genera a quienes buscan alternativas reales a los lácteos.


Vayamos primero a lo esencial: qué hace el calcio en el cuerpo, cómo se compara el de los frutos secos con el de la leche, y qué frutos secos deberías priorizar si este es tu objetivo.

Qué es el calcio y por qué el cuerpo lo necesita

El calcio es el mineral más abundante del organismo, y cerca del 99% se almacena en los huesos y los dientes, donde forma parte de su estructura y su reserva funcional. El 1% restante, aunque minoritario, es igual de vital: circula por la sangre y los tejidos, donde interviene en la contracción muscular, la coagulación sanguínea y la transmisión de impulsos nerviosos.


La ingesta de referencia para un adulto se sitúa en torno a 950-1.000 mg diarios, según las recomendaciones de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria, con necesidades algo mayores durante la adolescencia, el embarazo y la lactancia. Cubrir esta cifra sin lácteos es perfectamente posible, pero requiere ser más consciente de qué alimentos aportan calcio y en qué cantidad.

Calcio de los frutos secos vs. calcio de los lácteos: una comparación honesta

Aquí conviene ser rigurosos, porque no toda la información que circula sobre este tema es precisa. Un vaso de leche de vaca aporta alrededor de 250 mg de calcio, una cifra que ningún fruto seco iguala en una ración estándar de 25-30 gramos. Además, el calcio de los lácteos suele tener una biodisponibilidad ligeramente superior, porque los frutos secos contienen fitatos y oxalatos, dos compuestos que pueden reducir parcialmente la absorción del calcio vegetal.


Dicho esto, los frutos secos sí son una fuente real y aprovechable de calcio, especialmente cuando se consumen con regularidad y se combinan con otros alimentos vegetales ricos en este mineral, como las bebidas vegetales fortificadas, el tofu cuajado con sales de calcio, las verduras de hoja verde o las legumbres. La estrategia más realista no es sustituir un vaso de leche por un puñado de almendras, sino construir el total diario de calcio a partir de varias fuentes vegetales que, sumadas, sí lo consiguen.

Funciones del calcio en el organismo

Salud ósea y dental

La función más conocida del calcio es formar parte de la matriz mineral de huesos y dientes, donde trabaja junto al magnesio, la vitamina D y la vitamina K para mantener la densidad ósea a lo largo de la vida. Un aporte insuficiente y mantenido en el tiempo se asocia con un mayor riesgo de osteoporosis, especialmente relevante a partir de la menopausia.

Contracción muscular

El calcio es imprescindible para que las fibras musculares se contraigan, incluido el músculo cardíaco. Trabaja en equilibrio con el magnesio, que permite la relajación posterior, un tándem que ya explicamos al hablar del magnesio en frutos secos.

Coagulación sanguínea

El calcio participa en varios pasos de la cascada de coagulación, el proceso que permite que una herida deje de sangrar. Es uno de los motivos por los que este mineral está tan estrictamente regulado por el organismo, que prioriza mantener sus niveles en sangre incluso a costa de movilizar calcio desde los huesos si la dieta no aporta suficiente.

Transmisión nerviosa

El calcio interviene en la liberación de neurotransmisores en las sinapsis, el punto de conexión entre neuronas. Sin unos niveles adecuados, la comunicación entre el sistema nervioso y los músculos se vería comprometida.

Calcio en frutos secos: ranking de mayor a menor contenido

El siguiente ranking muestra la cantidad de calcio por cada 100 gramos de fruto seco. Como en el resto de nutrientes, los valores son aproximados y varían según la variedad y el procesado.

1. Almendras: ~270 mg/100 g

Las almendras encabezan el ranking de calcio con una diferencia notable sobre el resto, hasta el punto de acercarse a la cantidad que aporta un vaso de leche en una ración algo mayor. Son, con diferencia, la mejor opción dentro de los frutos secos para este objetivo.

2. Nuez de Brasil: ~160 mg/100 g

La nuez de Brasil se sitúa en segundo lugar, sumando calcio a su ya extraordinario contenido en selenio y magnesio.

3. Avellanas: ~114 mg/100 g

Las avellanas aportan una cantidad de calcio notable, complementada por su riqueza en vitamina E y folato.

4. Pistachos: ~107 mg/100 g

Los pistachos suman calcio a un perfil ya de por sí muy completo, con buena presencia de potasio, hierro y fibra.

5. Nueces: ~98 mg/100 g

Las nueces aportan una cantidad sólida de calcio junto a su conocido perfil de omega-3 vegetal.

6. Cacahuetes: ~93 mg/100 g

Aunque botánicamente son legumbres, los cacahuetes suman una cantidad de calcio respetable a su ya elevado contenido proteico.

7. Macadamia: ~70 mg/100 g

La macadamia aporta una cantidad más moderada de calcio, coherente con un perfil nutricional centrado sobre todo en las grasas monoinsaturadas.

8. Anacardos: ~45 mg/100 g

Los anacardos se sitúan en la parte baja del ranking en calcio, aunque compensan con un buen aporte de hierro, zinc y magnesio.

9. Piñones: ~16 mg/100 g

Los piñones son los que menos calcio aportan del grupo, aunque siguen siendo un ingrediente versátil dentro de una dieta variada.

Cómo aprovechar mejor el calcio de los frutos secos

Para que el calcio de los frutos secos cumpla realmente su función, conviene tener en cuenta algunas ideas prácticas.

  • Desayuno: almendras enteras junto con una bebida vegetal fortificada en calcio, sumando ambas fuentes desde primera hora.
  • Snack de media mañana: avellanas o pistachos, fáciles de transportar y con un aporte de calcio nada desdeñable para tratarse de un snack.
  • Comida: nueces o cacahuetes troceados sobre una ensalada con verduras de hoja verde, otra fuente vegetal de calcio que suma al total del día.

Exposición solar o vitamina D: el calcio se absorbe mejor en presencia de suficiente vitamina D, así que combinar una dieta rica en calcio vegetal con una exposición solar razonable o, si un profesional lo indica, con suplementación, es tan importante como elegir bien los alimentos.


Si has eliminado los lácteos de tu dieta, los frutos secos —sobre todo las almendras— son un apoyo real, pero probablemente no suficiente por sí solos: combínalos con bebidas vegetales fortificadas, tofu, legumbres y verduras de hoja verde para cubrir bien tus necesidades diarias. En nutnut tostamos cada variedad de forma artesanal y en pequeños lotes, cuidando que minerales como el calcio lleguen lo más intactos posible a tu plato.

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